Yo quiero ser…

¡Hola a todo/as!

Ya había pasado un buen rato desde que no escribía, pero este fin de semana leí una historia en la Biblia en la que Dios me habló muchísimo y quiero compartirlo con ustedes.

La historia se encuentra en Números 13 y 14 (léela detenidamente, ¡está muy interesante!), les resumiré un poco lo que sucede en estos capítulos.

Antes que nada debemos de entender qué estaba sucediendo en estos tiempos. El pueblo de Israel se encontraba en el desierto, habían salido de Egipto (donde eran esclavos) y se dirigían hacia la tierra prometida. Aún con tantos milagros que Dios hacía para ellos, como darles comida que caía del cielo (literal), ellos se quejaban y se quejaban. El libro de Números son quejas y quejas del pueblo de Israel hacia Dios.

En esta historia vemos una queja más. En estos capítulos ellos se encuentran en al sur de la tierra prometida, ya muy cerca de llegar. Lo que sucede es que el Señor le ordena a Moisés que enviara a hombres a explorar la tierra de Canaán, la tierra que El había prometido para los israelitas. Le dice que envíe a un jefe de cada una de las doce tribus de sus antepasados y así fue como Moisés lo hizo. Les dio las siguientes instrucciones:

Vayan al norte a través del Neguev hasta la zona montañosa. 18 Fíjense cómo es la tierra y averigüen si sus habitantes son fuertes o débiles, pocos o muchos. 19 Observen cómo es la tierra en que habitan. ¿Es buena o mala? ¿Viven en ciudades amuralladas o sin protección, a campo abierto? 20 El terreno, ¿es fértil o estéril? ¿Abundan los árboles? Hagan todo lo posible por traer muestras de las cosechas que encuentren.

Números 13:17-20

Los espías hicieron lo que se les pidió y una de sus pruebas que llevaron fue una rama con un solo racimo de uvas, pero era tan pesado que lo tuvieron que cargar entre varios. Cuando regresaron informaron todo lo que vieron y les mostraron sus pruebas. Su informe fue el siguiente:

Entramos en la tierra a la cual nos enviaste a explorar y en verdad es un país sobreabundante, una tierra donde fluyen la leche y la miel. Aquí está la clase de frutos que allí se producen. 28 Sin embargo, el pueblo que la habita es poderoso y sus ciudades son grandes y fortificadas. ¡Hasta vimos gigantes allí, los descendientes de Anac!”

Números 13: 27 y 28

Ellos creían que al llegar todo el pueblo a esta tierra los iban a matar y no iban a poder conquistar el lugar que Dios les había prometido. Llegaron a dar noticias de derrota y fracaso. PERO hubo un espía, llamado Caleb que habló lo contrario. El dijo “¡Vamos enseguida a tomar la tierra! De seguro podemos conquistarla.” Los demás hombres que fueron con el decían que habían gigantes y “No, no podemos ir contra ellos, ¡son más fuertes que nosotros!” El pueblo comenzó a llorar a gritos y decían “mejor nos hubiéramos quedado en Egipto”. Se quejaban diciendo “¿por qué el Señor nos está llevando a esta tierra SOLO PARA QUE MURAMOS EN BATALLA?” “¿NO SERÁ MEJOR VOLVERNOS A EGIPTO?”

Mientras Moisés y Aarón (los líderes) se lamentaban, hubieron dos hombres espías, Josué y Caleb, que dijeron al pueblo “¡La tierra que atravesamos y exploramos es maravillosa! Si el Señor se agrada de nosotros, él nos llevará a salvo a esa tierra y nos entregará. Es una tierra fértil, donde fluyen la leche y la miel. No se rebelen contra el Señor y no teman al pueblo de esa tierra.”

Quiero comenzar por decir que yo quiero ser un Caleb o Josué en mi generación. Sueño con ser una mujer que utiliza la plataforma que sea, cualquier circunstancia que se me presente, para hablar de la ESPERANZA y la LIBERTAD que hay en Jesús. ¿Qué hubiera pasado si Caleb y Josué no hubieran regresado con esta mentalidad y hubieran dicho lo mismo que los otros 10 espías? ¿Hubiera avanzado el pueblo hasta llegar a la tierra prometida? Yo creo que Dios usó a estos dos hombres para marcar una diferencia y yo quiero ser un “Caleb” en toda plataforma en la que Dios me ponga.

Todas y todos estamos en una plataforma. Me refiero a un lugar en donde influimos a otros que nos ven o escuchan. Mi pregunta hoy es, ¿estás dando un mensaje de esperanza, libertad y salvación o estás dando el mismo mensaje que todos dan? ¿estás siendo luz en medio de las tinieblas o estás siendo una tiniebla más?

Me sentí completamente retada después de leer esta historia porque vean cuál es el final. Por la reacción del pueblo, Dios decide que ellos no entrarán a la tierra prometida, ninguno de ellos (solo sus siguientes generaciones), EXCEPTO CALEB. 

Sin embargo, mi servidor Caleb tiene una actitud diferente a los demás. Él se ha mantenido fiel a mí, por lo tanto, yo lo llevaré a la tierra que él exploró. Sus descendientes tomarán posesión de la porción de la tierra que les corresponde.

Números 14:24

Caleb fue el único que creyó que si Dios los había mandado a explorar esa tierra era para que observaban que ya estaban cerca de llegar al lugar tan esperado. Pienso que el conocía a un Dios real (a diferencia de los otros), un Dios que cumple sus promesas. Yo quiero ser ese Caleb de mi generación que tiene una actitud diferente a los demás. No solo porque sé que recibiré una mayor recompensa, si no porque he encontrado en Dios una libertad y esperanza que el mundo tiene que conocer.

Quiero retarte este día a que te levantes y marques la diferencia en cualquier situación en la que puedas hacerlo. Un ejemplo muy sencillo es que estando con amigas es muy común criticar a personas, pero tu sé esa persona que habla positivo en lugar de crítica. Somos llamados a ser luz en medio de las tinieblas, ser sal a esta tierra.

Espero que te sientas retada y motivada como yo y que tengas una excelente semana,

Corde.

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