Experimentando la paz

Han sido semanas muy particulares. Me asombra cómo en lo personal tenía planeado compromisos, eventos, citas y más para estas fechas, pero todo se pospuso. Por supuesto que no soy la única, a muchos nos tomó por sorpresa esto que estamos viviendo.

En lo personal vivo una vida con una agenda algo llena, entre trabajo y la universidad hay días en los que no paro. Más de una vez había pasado por mi mente este pensamiento: “cómo me gustaría que hubiera un botón de pausa”. Obviamente parecía imposible, hasta que sucedió esto. Una situación que nos tiene a todos resguardados, o por lo menos intentamos hacerlo.

Para mi, esto ha sido un respiro, algo necesario, pero entiendo que para muchos ha sido todo lo contrario. Realmente me siento privilegiada de poder irme a dormir en paz, sin ninguna preocupación. Pero, ¿esto es porque no tengo nada de que preocuparme? Por supuesto que no. El futuro es tan incierto en estos momentos. No sabemos ni qué pasará el día de mañana. Esa paz con la que duermo no viene de tener una vida resuelta o sin problemas, viene de otra fuente completamente distinta.

Aunque he leído muchas veces el versículo que estoy por compartirte, esta semana tomó un sentido distinto. Mi novio Mau me lo recordó y medité en el. Son palabras que salen de un hombre mientras que estaba bajo arresto. ¿Tenía motivos para tener paz? Aparentemente no, pero acompáñame a Filipenses 4:6.

“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.”

‭‭Filipenses‬ ‭4:6‬

No se preocupen por nada.

Esta no es una opción, es una orden que Dios nos da en su palabra. Que alguien te diga “(tu nombre) no te preocupes por nada” pareciera una fantasía hoy en día. Hoy te recuerdo que tienes la opción de vivir una vida SIN PREOCUPACIÓN, realmente eso es un regalo, ¿no?

Oren por todo.

Cuánto tiempo pasamos viendo noticias y leyendo actualizaciones en redes sociales. Qué diferentes nos sentiríamos si en lugar de alimentar nuestra mente con noticias y noticias, nos detuviéramos a orar por TODO. Todo es todo; todo lo que está sucediendo en el mundo, por los enfermos, por nuestras familias, nuestra salud, nuestras finanzas. No hay ninguna área que no le importe a Dios, El quiere conocer todas nuestras peticiones.

Díganle a Dios lo que necesitan.

Hoy te pregunto, ¿qué necesitas? ¿Qué te hace falta hoy? ¿Cómo te sientes? Dios está allí contigo, a tu lado mientras lees esto. Dile lo que necesitas, El está listo para responder. Qué increíble que el mismo Dios que hizo los cielos y la tierra hoy escucha lo que necesitas. ¿No será que puede darnos mucho más de lo que pudiéramos imaginar? El es dueño de todo.

Denle gracias por todo lo que él ha hecho.

Cuando te acerques a Dios hay una forma de hacerlo, y es con un corazón agradecido. Acercarnos a Dios agradecidos es poner nuestra parte, dejando que El haga el resto.

El siguiente versículo (ver. 7) comienza “Y así…”. Dos palabras que dan esperanza. Habiendo hecho todo lo anterior habremos hecho lo que nos toca, para que Dios haga lo sobrenatural. Dios nos dará una paz sobrenatural en medio de este caos.

“Y así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.”

‭‭Filipenses‬ ‭4:7‬

La paz que describe este versículo va más allá de lo que podemos entender. Es una paz que no se entiende, se EXPERIMENTA. Yo quiero vivir en esa paz, no ignorando lo que está sucediendo en el mundo, si no enfrentando esta situación con una seguridad de que sé muy bien en quien confío.

Por último, esta paz nos guarda, nos cuida. Nuestra mente y nuestro corazón está bien protegido por la paz de Dios cuando hacemos lo que nos dicen estos versículos. Cuando te sientas ansioso o preocupado, ora por todo, acércate a Dios y dile lo que necesitas y mantén un corazón agradecido. Así experimentarás Su perfecta paz.

Oración:

Padre, hoy me acerco a ti, con un corazón agradecido por el cuidado que has tenido de mi. Porque si hoy estoy aquí, es por tu gracia, tu cuidado y tu amor.

El día de hoy quiero decirte todo lo que me preocupa, porque sé que me escuchas y estás listo para responder. Quiero presentar delante de ti mis necesidades, para que suplas cada una de ellas.

Te pido que me llenes con completa paz, quiero experimentar tu paz que supera todo entendimiento. Te ruego que me inundes con tu presencia. Cuando la ansiedad y preocupación toquen mi puerta, recuérdame que tú me guardas. 

Amén.

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