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Huir o permanecer

Vamos a aceptarlo, estamos viviendo tiempos difíciles. Estoy convencida que en tiempos como los que estamos viviendo hay una cosa de la que se tiene que estar hablando: esperanza. Hay pocos medios donde se habla acerca de esto, ¿cierto? Pero estoy segura de que…

Así como el virus vive, la esperanza también…

Así como el virus es fuerte, mi fe también…

Así como el virus tiene poder, mi Dios también…

Si tenemos fe, estos son los tiempos en los que TENEMOS que mostrarlo.

Hace unos días publiqué en mis historias que me sentía con miedo y hubo un Salmo que vino a traer completa paz. Al día siguiente, una de mis mejores amigas me habla y me dice “estos son los tiempos en los que demostramos de qué tamaño es nuestra fe” y es cierto.

Hoy meditaba la historia de Rut y para poner en perspectiva sucedió aproximadamente 1375 años antes de Cristo, o sea, hace muchísimo tiempo. En el versículo 1 leemos lo siguiente:

En los días en que los jueces gobernaban Israel, un hambre severa azotó la tierra. Por eso, un hombre de Belén de Judá dejó su casa y se fue a vivir a la tierra de Moab, junto con su esposa y sus dos hijos.  

Rut 1:1

Estos son tiempos con los que vivía Israel. De otra manera, pero estamos viviendo una crisis, un caos. Resulta que para esta familia lo más sencillo fue huir. Tu y yo también hoy tenemos la opción de renunciar a nuestra fe y “huir”.

No me meteré en detalles, simplemente avanzaré unos versículos más adelante. De esta familia solo quedan tres: Noemí (la esposa de este hombre) y sus dos nueras. Aproximadamente 10 años después de esto, Noemí y una de ellas salen de la tierra de Moab y regresan a Israel, de donde originalmente habían huido. El motivo es el siguiente:

Estando en Moab, Noemí se enteró de que el Señor había bendecido a su pueblo en Judá al volver a darle buenas cosechas. Entonces Noemí y sus nueras se prepararon para salir de Moab y regresar a su tierra natal.

Rut 1:6

Finalmente solo regresan a Israel Noemí y una de sus nueras: Rut. Al regresar efectivamente encuentran una tierra fructífera. Dios las bendice a través de un hombre llamado Booz.

Mi punto es el siguiente: es fácil huir en tiempos difíciles y regresar cuando regresan las bendiciones, pero ¿acaso esa es la clase de fe que tenemos? ¿Acaso esa es la clase de fe que Dios quiere que tengamos? El hombre que bendijo a Noemí y Rut estuvo en el tiempo de sequía y fruto, permaneció. Tu y yo hoy tenemos dos opciones: huir o permanecer.

Por supuesto, permanecer no es fácil. Implica estirar nuestra fe. Implica orar más. Implica amar más a la gente a pesar de sus decisiones. Pero yo prefiero permanecer en la sequía y en el fruto, a huir y regresar cuando las cosas han mejorado.

Este es un mensaje crudo, pero veo necesario decirlo en tiempos difíciles. Tengamos la clase de fe que llevó a Jesús a la muerte. Una fe SIN CONDICIONES. Iglesia no tengamos miedo, son tiempos de levantarnos como un estandarte de esperanza.

Donde quiera que estés leyendo esto, estás en mis oraciones. Que Dios te guarde, te llene de salud, prospere a ti y a tu familia. Pongamos nuestra completa confianza solo en Él. 

Corde.

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¡Hola! Soy Cordelia Ruiz, tengo 24 años y actualmente vivo en Monterrey, México. Me apasiona la moda y ayudar a mujeres a encontrar la mejor versión de su imagen y estilo. También, me gusta escribir y compartir pensamientos para el alma. ¡Gracias por estar aquí!

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